Miriam Garcimartin / media-tics.com
Internet se ha convertido en el nuevo foro romano en el que se debaten los temas de interés público, pero también privado. En las redes sociales se comparten ideas y se incita a la acción. Por ello, han desempeñado un papel fundamental en los últimos movimientos sociales, sobre todo durante la Primavera Árabe.
Facebook y Twitter se han convertido en las plataformas ideales para mantenernos al día de las actividades que realizan nuestros allegados y personas desconocidas en todo el mundo. Las redes sociales están cambiando la forma en que interactuamos con los demás. A través de la red, nos sometemos a una sobreexposición de nuestra vida al publicar y dar a conocer a otras personas cualquier hecho cotidiano, pensamiento o idea.
La web “France Info” intenta explicar el porqué del éxito de estas redes, objeto de estudio de las ciencias sociales desde hace años. El psicólogo Michael Stora asegura que “estas redes son como espacios para el desarrollo personal, que revelan una fragilidad narcisista”. El hecho de exponer nuestra vida en un medio público satisface la necesidad de compartir con el mayor número de amigos lo que hacemos, pero también que den valor con sus comentarios y “me gusta” a nuestras ideas o actividades.
